sábado, 17 de septiembre de 2011

Alejandro Jodorowsky



-Yo fui donde Yotakata, mi maestro sen para que me consolara, yo creí que el me iba a decir era, -La gota divina volvió al océano de la felicidad, no comienza no termina es eterno-, cosas así –no es cierto?-, Dios da, Dios quita, Bendito sea Dios, todas esas consolaciones –No es cierto?, todas esas consolaciones, y el me miro y me dijo una sola palabra, me dijo “duele”, y ahí comprendí, que el dolor hay que asumirlo, se asume el dolor, y duele, y mientras duele, duele; y luego el duelo se va haciendo naturalmente y se va pasando, la vida igual, la vida se va soltando poco a poco, tu eres como la escultura, “como decía Miguel Ángel”, la hechas a rodar por una montaña lo que se quiebra no valía, lo que queda es bueno, entonces tu vas soltando cosas, tu vas soltando los deseos de apropiación, vas soltando los deseos de triunfo, vas soltando que te amen, vas soltando que giren alrededor tuyo, vas soltando agarrar, poco a poco vas soltando, hasta que vas llegando al alma impersonal; cuando llegas al alma impersonal, y realizado el resto, con mucha mas facilidad puedes aceptar el vació y desaparecer; siempre que hayas dado, lo que das te lo das, si no das te lo quitas, lo que haces al otro te lo haces a ti mismo, no hay que hablar de la muerte, hay que olvidarla, voy a vivir profundamente este instante, si no soy yo que lo viva -Quien?-, si no es aquí –Donde?-, si no es ahora –Cuando?-, y si no es de esta manera –Como?.


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