Platón,
en Fedro:
"La vista, en efecto, es la más penetrante de las percepciones que nos
llegan a través del cuerpo, pero con ella no se ve la sabiduría". Pero
acaso se empieza a ver. La vista. como otros sentidos y como el lógos, el
razonamiento, que tiene mucho de sentido de los sentidos, es una de las puertas
que se nos abren para conocer. El asunto es que la vista no solo debe ir hacia
el entorno, la lejanía o la profundidad exterior, sino hacia dentro de uno
mismo. Esa vista que ve con otros ojos y nos habla con otras palabras y que no
puede engañarse si queremos saber del viaje interior.
