domingo, 30 de septiembre de 2007





Las tres palabras más extrañas.


Cuando pronuncio la palabra Futuro,

la primera sílaba pertenece ya al pasado.


Cuando pronuncio la palabra Silencio,

lo destruyo.


Cuando pronuncio la palabra Nada,

creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.


WISLAWA SZYMBORSKA.


“Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor”.


“¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta”.


“Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien”.“¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande”.


“Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente”.


“Bebo para hacer interesantes a las demás personas”.


“He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido ésta”.


“Debo confesar que nací a una edad muy temprana”.


“Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama”.


“He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso”.


“En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste”.


“Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo”.


“Éstos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros”.


Julius Henry Marx: Groucho Marx



Cuando el niño era niño
caminaba con los brazos abiertos,
el manantial quería ser un río,el río ser torrente
y este charquito: el mar.
Cuando el niño era niño
él no sabía que era niño,
parecía que todo tenía alma
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía opinión de nada,
no tenía hábito alguno,
le gustaba sentarse en flor de loto,
se echaba a correr de repente,
tenía un remolino en el pelo
y no hacía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño
aquél era el tiempo de estas preguntas:
¿Por qué soy yo yo y no tú?
¿Por qué estoy aquí y no estoy allá?
¿Cuándo comenzó el tiempo, dónde acaba el espacio?
¿Es un sueño esta vida bajo el sol,lo que veo y lo que oigo y lo que huelo
son el brillo de un mundo antes del mundo?
¿De veras existe el mal y la gente que es mala?
¿Cómo puede ser que yo que soy yo
antes de ser no era
y que, alguna vez, yo que soy yo
no seré más lo que yo soy?
Cuando el niño era niñose atragantaba con las espinacas,
con los chícharos y el arroz con leche
y la col al vapor:hoy come todo eso,
y no sólo por necesidad.
Cuando el niño era niño
se despertó una vez en una cama extraña
y ahora eso le pasa todo el tiempo,
mucha gente le parecía hermosa
y ahora eso casi nunca le pasa,
podía imaginarse muy claro el Paraíso
y ahora puede intuirlo apenas,
no podía pensar en la Nada
y ahora la Nada le enchina la piel.
Cuando el niño era niño
jugaba con mucho entusiasmo
y ahora siente ese mismo entusiasmo
por cosas del trabajo.
Cuando el niño era niño
manzanas y pan eran suficiente,
y lo son todavía.
Cuando el niño era niño
las uvas le caían en las manos
como sólo las uvas caen,
y así es todavía,
las nueces frescas le escaldaban la lengua,
y así es todavía,
sentía en cada montaña
nostalgia de una más alta montaña
y en cada ciudad
nostalgia de una más grande ciudad,
y así es todavía,
eufórico, se estiraba por las cerezas
más altas de los árboles,
y así es todavía,
se avergonzaba ante los extranjeros,
y se avergüenza todavía,
esperaba la primera nevada,
e igual la espera todavía.
Cuando el niño era niño
arrojó una vara como lanza contra un árbol,
y ahí tiembla la lanza todavía.
Peter Handke.
"El cielo sobre Berlín", 1987. Dirigida por Win Wenders, con guión del mismo y el escritor austríaco Peter Handke.




Los escarabajos vuelan al atardecer. (Fragmento)
Maria Gripe


David la miró sonriente.

-Es cierto -dijo en tono provocador-. Si se leen así las cartas, se podría hacer una tesis sobre el típico papel de la mujer.

Annika explotó:

-¿El típico papel de la mujer? ¡Lo dices así para molestarme!

-¡No! No debes interpretarlo así.

¡Lo has dicho con esa intención! Es una expresión odiosa. Además a menudo se utiliza erróneamente, creo yo. No siempre se trata de papeles específicos de la mujer. Y no fue un papel específico de su sexo el que Emilie asumió cuando cargó con tanta responsabilidad. Lo hizo porque tenía generosidad para hacerlo y porque era una persona con gran capacidad de amar. Su error no fue aceptar la responsabilidad, sino no reclamar un derecho equivalente. No hay que limitarse a dar; también es preciso exigir y aprender a hacerlo. Quiero decir que cuando el uno permite al otro satisfacer determinadas exigencias, se ennoblecen los dos. De lo contrario, solo se consigue mantener tiranos y mártires.

domingo, 23 de septiembre de 2007


TRANSLATION

One ArtElizabeth Bishop


El arte de perder no es difícil de dominar;

Tantas cosas se ven llenas con el propósito

De ser perdidas, que su pérdida no es un desastre.


A diario pierde algo.

Acepta la perplejidad de no encontrar

Las llaves de la puerta, la hora malamente gastada.


El arte de perder no es difícil de dominar.

Practica después perdiendo un poco más, más rápido.


Lugares y nombres y donde pretendías

Viajar, ninguno de estos traerá un desastre.


Perdí el reloj de mi madre. ¡Y mira! Mi última, o

Penúltima, de mis tres queridas casas se fueron.


El arte de perder no es difícil de dominar.

Perdí dos bellas ciudades. Y aún más vasto,

Algunos de mis reinos, dos ríos, un continente.


Sí, los extraño, pero aún así no causaron ningún desastre.-Hasta perderte (tu voz burlona, un gesto que amo) No debí haber mentido.



Pero es obvio


El arte de perder no es tan difícil de dominar

Aunque parezca (escríbelo) un desastre.

Milan Kundera





Fragmento de La insoportable Levedad del SER:


La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será. Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes. "



Fragmento de La Broma, de Milan Kundera.


A pesar de mi escepticismo me ha quedado algo de superstición. Por ejemplo esta extraña convicción de que todas las historias que en la vida ocurren tienen además un sentido, significan algo. Que la vida, con su propia historia dice algo sobre sí misma, que nos devela gradualmente alguno de sus secretos, que está ante nosotros como un acertijo que es necesario resolver. Que las historias que en nuestra vida vivimos son la mitología de esa vida, y que en esa mitología está la clave de la verdad y del secreto. Que es una ficción? Es posible, es incluso probable, pero no soy capaz de librarme de esta necesidad de descifrar permanentemente mi propia vida. "

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